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Revista Pan Caliente

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Amaranto: expresión genuina del pan artesanal

Amaranto: expresión genuina del pan artesanal
Abril 04, 2018
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"Cuando usted llega calle 17 C sur # 44-177 edificio Mizú en el parque de Santa María de los Ángeles, un delicioso aroma le anuncia que algo maravilloso está por conocer y cuanto llega al Int 202, su presentimiento se cumple, además tiene una recompensa adicional para sus ojos, está frente a un lugar simplemente hermoso, al entrar el envolvente aroma y la arquitectura le permiten disfrutar de un lugar completamente mágico, por un momento logra olvidar que está en un edificio, ha llegado a un lugar único en la ciudad de Medellín; Amaranto Panadería Artesanal. "


Por: Nataly González Comunicación Digital Levapan.


Revista Pan Caliente les trae la historia de este lugar en donde se respira amor y pasión, convertidos en productos saludables, nutritivos y absolutamente deliciosos, que si usted aún no conoce, lo invitamos a probarlos, pero sobre todo a vivir toda una experiencia que estamos seguros, será inolvidable.

Historia

Un simple horno para preparar pan de queso, ante la mirada de una niña de 9 años puede convertirse en un artefacto muy sofisticado con el cual se intercambian “miradas retadoras” y sobre todo si está puesto en la sala de la casa.

Eso fue lo que experimentó Natasha Moreno, cuando su papá empezó a hacer pan de queso para acompañar los buñuelos que llevaba ya un tiempo preparando. Su mamá era la directora de la Casa de la Cultura y se enteró de un curso de panadería que iba a dictar el SENA, pero la niña era muy pequeña para tomarlo, solo pudo participar copiando las recetas, que llegaba a preparar a su casa, en el horno grande – Natasha recuerda entre risas, que se ganó varias “pelas” por prender el horno sola, entonces le tocó aprender a hacer sus recetas con el calor residual, torticas, merengues, panderitos, galletas, eran la delicia entre sus compañeros del colegio.

Esa curiosidad que le despertó el horno, hizo que tener la biblioteca tan cercana por el trabajo de su mamá, fuera el complemento perfecto, pues podía mirar todos los libros, todas las recetas y cada día se preguntaba ¿qué voy a preparar hoy aquí?

Así descubrió su afinidad con el oficio e hizo diversos cursos relacionados mientras crecía. Natasha se graduó como Ingeniera de Alimentos, se casó, tuvo su primera hija, y estaba dedicada junto con su esposo un negocio totalmente distinto. Pero el gusto por la pastelería que nunca dejó de estar en su vida, dio fruto: con el apoyo de su esposo, con el consejo de Hernán un amigo suyo que tenía una escuela de cocina, se fue a estudiar a Argentina en el Instituto Mausi Sebess, el cual estaba dictando un curso intensivo de panadería que duraba 6 meses.

Un ingrediente que no se ve pero es fundamental: la sensibilidad.

Y aunque al llegar a Argentina ya sabía hacer pan y muchas recetas de postres, ella reconoce que las hacía como cualquier persona que coge una receta y sigue los pasos, sin embargo una receta es mucho más que eso.

“Me fui a aprender a ver, como lo mira alguien que tiene sensibilidad al producto, cuando uno lo mira como ingeniero uno ve fórmulas, temperatura, tabla nutricional mira otras cosas, pero yo quería verlo desde el enfoque de cual lo percibe la gente que lo compra, que lo elabora, me fui con esa intención”

Estudiar fue un reto muy difícil porque todos sus compañeros eran expertos profesionales que ejercían el oficio, sin embargo con mucha dedicación y trabajo terminó el curso, al finalizar uno de los profesores le propuso homologar el título presentando 3 exámenes: Nutrición, Higiene y Administración de Restaurantes, qué además tenían un costo de $1.200 dólares, cada uno. Los presentó y se enteró que los pasó ya estando en Colombia. Así se graduó de Chef Pastissier o sea Chef Panadera y Pastelera.

Nace Amaranto

Ahora le faltaba poner en práctica lo aprendido para ganar experiencia, entonces empezó a dictar clases entre los amigos que se las pedían, así transcurrieron dos años, enseñar es algo que también le gusta, dentro de las personas que asistían a sus clases estaba Luis, un arquitecto enamoradísimo del cuento del pan, “entonces le dije, ve Luis porque tu no me haces un diseño bien lindo, una cocinita móvil que me sirva para dar clases en mi casa; quiero que sea un lugar para vender pan, que la gente vea cómo se prepara, dónde pueda dictar clases, además que se puedan comer el pan ahí mismo y él me decía usted quiere muchas cosas, tiene que renunciar a alguna de ellas, yo le contestaba -no voy a renunciar a ninguna-, él trataba de hacerme entrar en razón diciéndome:

La gente que esté en clases se va a incomodar con los que estén comiendo y los que están comiendo con la bulla de la producción y la gente que llegue no va a saber a dónde entró - eso es precisamente lo que quiero que pase, le contesté- que sea como una cirugía a corazón abierto, que la gente que venga escuche cuando uno respira, el sonido de la lata, el horno, que escuchen todo.

“Si realmente te quieres dedicar a esto, lo hacemos real”

Todo sueño necesita un patrocinador y cuando Natasha le contó a su esposo Adolfo, la idea de tener una cocina móvil para dictar clases en su casa – él tajantemente dijo no; “ni la casa, ni tus clases, porque si tú te quieres dedicar a esto en la casa no vas a crecer y sino no vas a dejar prosperar la casa, busquemos un sitio, si realmente te quieres dedicar a esto, lo hacemos real”. Así empezó la búsqueda hasta que encontraron este edificio con licencia comercial y empezaron a trabajar en hacer realidad el lugar imaginado.

Un regalo de Dios; Amaranto de Amar tanto…

Dileva fue el nombre propuesto por la agencia de publicidad para el nuevo negocio, sin embargo no era un nombre que convenciera a Natasha que ante sus dudas su esposo le dijo; “si no te gusta lleva una propuesta”.

“Todas las noches repetía Señor Jesucristo mañana me tengo que levantar con ese nombre, que tú me vas a regalar, y un día me estaba bañando y dije ¡claro el amaranto!, es un cereal, se puede hacer pan con él, suena muy bonito es de amar tanto, es un cereal nuestro, es chiquito como nosotros, pero tiene un gran potencial y ahí dije ese es”

Se reunieron con la agencia y cuando les contó que el nombre que ellos proponían no le gustaba, Natasha recuerda que la niña se puso roja y le dijo entonces cuál nombre le gusta y ella tranquilamente le dijo Amaranto - ¿Amaranto? - Ese es el nombre de un futbolista- Sí, el de malas es él que tiene nombre de cereal - le contestó. Así nació Amaranto Panadería Artesanal en Mayo de 2013.

La pregunta recurrente ¿qué es Amaranto?

“Nosotros somos una panadería en evolución ¿qué significa eso? que es el producto más revolucionario de la historia, cinco mil años y no ha parado de cambiar y se sigue llamando pan, entonces somos eso”.

El horario de atención es de 8:00 a.m. a 8:00 p.m. de lunes a viernes y los sábados hasta las 5:00 p.m., en este punto, porque también tenemos un punto Expresso de postres, café, pan en Plaza Pakita, km 16 Vía las Palmas en donde Local 3, abrimos también los domingos.

Lo que ofrece Amaranto

Un amplio menú en cuanto a productos, tanto en panadería como en pastelería, además de diversas bebidas y complementos como tablas de queso tablas de madurado y deliciosas opciones para desayunar.

Dictan clase todos de 8 años hasta adultos mayores, les enseñamos panadería, pastelería, pero invariablemente es una masa, siempre van a tener algo que amasar o que mezclar.

Aportes para el sector

Actualizar el sector es una labor muy importante para Colombia y por supuesto para las nuevas generaciones e cocineros y Amaranto se ha dado a la tarea de traer a los mejores del mundo:

Campeones del mundo, directores de procesos o de producción de empresas muy grandes, especialistas en su tema, entre ellos:

Didier Rosada el premiado chef francés.

Javier Guillén Chef Chocolatier español, uno de los mejores chocolateros del mundo.

Joakim Prat Chef londinense Campeón de la copa mundo de pastelería de 2013, entre otros, que traen grandes aportes en sus respectivos campos además se vuelven embajadores de Colombia e invitan a otros colegas a que vengan y conozcan nuestro país.

Una de las cosas que resalta Natasha con Amaranto es que han logrado “que la gente vea al pan como una opción de regalo importante y realmente lo es, porque es bondad y regalar bondad es maravilloso.

“El pan es tan simple que es engañosamente complejo y para posicionarlo hay que ponerle adornos porque no va a dejar de ser pan, por eso regalarlo tiene un significado tan hermoso, pues estamos hablando no del pan como pan, si no lo que él transmite a nivel de miles y miles de años - el sustento, el deleite, la historia, es eso lo que queremos transmitir con Amaranto” Finaliza Natasha.

Los invitamos a que visiten Amaranto Panadería Artesanal, un lugar para recrear los sentidos y llenar el corazón.

Fuentes: http://bit.ly/2CpiCR5
 



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